sábado, 18 de febrero de 2017

Recuerdo: Chicho nochequé choricho nochecuanto

De pequeño me encantaba el programa de televisión Un, dos, tres... responda otra vez. Un día lo vi en casa y descubrí el personaje de Charito Muchamarcha (investigando ahora descubro que lo encarnaba la humorista uruguaya Gabriela Acher), que me dejó una grata impresión con sus speeches en los que siempre utilizaba el sonido "ch". En aquel programa los humoristas siempre tenían una frase con la que acababan su actuación. Mariano Ozores tenía la famosa "No, hija, no"; el Dúo Sacapuntas su "Veintidós, veintidós, veintidós, veintidós, veintidós"; Bigote Arrocet, "Mairucha-cha-cha" y así un largo etcétera. La punchline de Acher era "Chicho, machista, chorizo, chauvinista", pero claro, yo era pequeño y no sabía qué significaba "machista" ni mucho menos "chauvinista", palabras que para mi todavía incipiente vocabulario eran demasiado complicadas como para aprendérmelas en una primera audición. En fin, que llegaron mis hermanos y les dije con entusiasmo:

- Acaba de salir en el Un, dos, tres una humorista muy graciosa que decía: "Chicho, no sé qué, chorizo, no sé cuánto".


Podéis imaginar el descojono de mis hermanos y lo que a mí me jodió que se rieran de mi ignorancia. Así que a partir de ese momento, cuando mis hermanos querían hacerme rabiar no tenían más que decir:

- Chicho nochequé choricho nochecuanto.

Microrrelato tecnológico de un presente alternativo

En los últimos años un montón de gadgets que todos teníamos (reloj, despertador, grabadora, radio, cámara) han pasado a resultar innecesarios porque todos ellos vienen incorporados en ese adminículo tan útil y que llevamos a todas partes: el móvil.

En un presente alternativo todos esos gadgets se incorporarían a la olla express.

viernes, 17 de febrero de 2017

Recuerdo: Juan y las pajas

Como creo que he contado aquí en alguna ocasión, de pequeño mis padres me mandaron a un colegio de curas. Y como también he escrito en este blog, ellos inocularon en mí (y tal vez en muchos otros) el virus de la culpa. Por otro lado, y como no podía ser deotro modo, cuando teníamos 12 o 13 años la pubertad nos empezó a pasar factura y empezábamos a tener unas sensaciones nuevas para nosotros, las derivadas de la sexualidad.

Como no me gustaba el fútbol, nos juntábamos los tres raritos de la clase y nos pasábamos los recreos charlando. Me acuerdo de que un repetidor, que se llamaba Juan, nos contaba con pelos y señales las técnicas que usaba para lo que él llamaba "hacerse pajas" y lo que sentía cuando lo hacía. Recuerdo que yo solo escuchaba, no decía nada de ese tema, no sé si porque todavía no sentía "la llamada" o por simple vergüenza (siempre he sido muy tímido). Juan nos comentaba que para "hacerse pajas" pensaba en todas las niñas con las que jugaba en su barrio, que le parecían todas buenorras. Todas salvo una, que era rubia y angelical. Esa la quería para casarse con ella. Con esa no podía imaginarse nada sucio.

Un día en el cura que nos daba Religión, al que llamábamos El Honorato, nos dijo que la masturbación era pecado. Ese mismo día en el recreo Juan dijo: "Yo no sé qué es la masturbación, pero no creo que sean las pajas. ¡Eso no puede ser pecado!".

miércoles, 15 de febrero de 2017

¡Últimas tazas!

Quedan unas pocas tazas con el cartel del II Madrid Spoken Word: Aumentemos los índices de amor. Los interesados pueden comprarlas el martes que viene en el Aleatorio. ¡Últimas unidades!

Foto: Nati Romay

sábado, 11 de febrero de 2017

Chistes repetidos

Sabéis que organizo eventos de poesía y humor. Pues bien, el otro día al terminar el evento me dice una chica que estaba entre el público: “¡Te he pillado! Has dicho frases repetidas. Ya las había escuchado”. ¡Y eso que solo las había dicho una vez! Como os imagináis, todos nosotros, los que nos ponemos alguna vez de cara al público, ensayamos primero, aunque sea ante el espejo, y probamos si lo que escribimos sobre el papel o en la pantalla de un ordenador funciona ante el público. En realidad, ella había sido afortunada en este sentido: eran casi primicias, mientras que otras de mis frases las he dicho en público un montón de veces. Creo que ningún humorista o poeta es capaz de inventar material 100% nuevo para cada evento en particular. No sé de dónde viene esa exigencia, porque, por ejemplo, nadie espera que un grupo de música toque un repertorio totalmente nuevo cada vez que actúa.

Pero es curiosa esa forma de pensar, porque yo de pequeño pensaba igual: pensaba que los chistosos se inventaban los chistes en el momento y no los tenían preparados.  Uno de mis ídolos de adolescencia era (y aun lo sigue siendo) Antón Reixa y resulta que me coincidió ver dos conciertos de su banda de los 80, Os Resentidos, de la misma gira, y me llevé una gran decepción al ver que entre canción y canción dijo en las dos ocasiones exactamente los mismos chistes.

¡Gracias por venir a pesar del fútbol!

En realidad no sé si hoy hay fútbol o no, porque no soy seguidor de ese deporte, pero es que odio que digan eso al principio de todos los actos sociales. Se ha convertido ya en un lugar común. No sé si en esta sala habrá mucha gente a la que le encante el fútbol, pero, probablemente, aunque hoy hubiera fútbol en la tele, muchos vendríais a este evento de todos modos.

Esto me recuerda que hace tiempo hice tres cursos de verano sobre cine en la universidad Valladolid y en las presentaciones de los cursos siempre, absolutamente siempre, los organizadores, jefazos de la uni, decían “Gracias por venir a pesar del calor que hace en Valladolid en estas fechas”. ¡Otro topicazo! Lo que la gente es capaz de decir con tal de no darle al coco. Y eso lo dicen personas supuestamente cultas. En fin, lo que quería decir es que todos los que estábamos ahí éramos locos del cine y no nos iba a detener una pequeña ola de calor.

Así que si alguna vez alguien en algún evento vuelve a decir “gracias por venir pese al fútbol” o “gracias por venir pese al calor" le doy una patada en la espinilla. Y si soy yo el que lo dice, me la podéis dar a mí.

viernes, 10 de febrero de 2017

En el cajero automático

- Esta operación (retirada de fondos de mi cuenta desde un cajero de la propia entidad) no tiene ningún tipo de comisiones.
- ¡Vamos, solo jodería!

martes, 7 de febrero de 2017

"La peli de Batato" en la Prospe

Este sábado (11/02/2017) a las ocho de la tarde se proyectará en la Escuela Popular de Prosperidad (Calle Luis Cabrera 19. Madrid) el premiado film argentino La Peli de Batato (2011). La película, que trata sobre el actor, clown y travesti Batato Barea, fallecido en 1990, se presenta en riguroso estreno en España y la proyección contará con la presencia del co-director y protagonista, Peter Pank. Tengo el honor de ayudar a organizar esta proyección, junto con Pablx Wegsman. ¡Entrada gratuita!

Caeume a lotería (poema de Higinio F. de la Vega)

Eu tiña unha rapaza
que me decía
que sempre lle tocaba
a lotería.

«Caéronme dez pesos
a vez pasada,
y-a ti que nunca xogas
non che cai nada.

Anda xoga e de fixo
che cai o gordo».
Y-eu escoitandoa sempre
facend'o xordo.

Mais como o demo as veces
nos compromete,
fun e merquei un dia
medio billete.

Fíxenme dez mil veces
as ilusiós
de coller moitos miles,
moitos millós.

E por fin animado
c'o meu deseo
chegóu pasados días,
o d'o sorteo.

A maldita impacencia
n-ay quen resista
e voteime pr'a calle,
merquei a lista.

Y-ô mirala con medo
¡ay, que emoción!
Caeronme dous gatos
desde un balcón.

Higinio F. de la Vega. Castroverde, Setembre de 1890.

Publicado en el número 50 de A Monteira el 13/09/1890.